Muy interesante

¿Siempre a las carreras? 

 Administrar las horas efectivas del día puede ser un arte complicado, y si al final de la jornada terminamos cansados y agotados, o creyendo que no se aprovechó el día, puede que necesitemos adpotar unas pocas prácticas diarias, se puede ayudar a aprovechar más el tiempo.

Despertar temprano

No necesariamente hay que salir de la cama antes de que salga el sol -algo que es más complicado en invierno- pero levantarse una hora antes de lo usual puede darte tiempo suficiente para desayunar sin apuros, pues esta es la comida más importante del día, y su efecto sobre la jornada suele ser subvalorada. Además, durante un desayuno calmado y tranquilo se pueden organizar mejor los compromisos del día.

Ordena las prioridades diarias

Habiéndote levantado una hora antes, es más fácil tener la cabeza clara para acomodar la agenda diaria. Si estableces un buen plan de acción, el día se volverá más llevadero y ordenado. Hacer una lista de quehaceres desde la mañana hará que, al completar todas las tareas, te sientas más satisfecho y no quedes con la sensación de que quedó algo pendiente.

Ejercítate

Mantenerte físicamente activo a lo largo del día tiene innumerables beneficios para la salud. Si estás en una oficina y tu trabajo es estar sentado todo el día, ponte de pie cada tanto y date una caminata por la oficina. Ve al dispensador de agua, conversa con tus compañeros o toma un poco de aire fresco. Tomar descansos regulares a lo largo del día ayuda a la relajación y a evitar el síndrome del burnout, un padecimiento que consiste en una respuesta en el organismo al estrés prolongado, como consecuencia de factores estresantes en el trabajo. Causa fatiga crónica, ineficacia y mal humor, entre otras consecuencias.

Orden ante todo

Desde tener el escritorio y la casa limpios y ordenados, hasta tener un orden de prioridades claro son claves en el buen desempeño personal. Si evitas las distracciones y los factores de despiste, podrás enfocarte mejor en las tareas a realizar en el día.

Plazos fijos

Por más ordenada que sea la agenda que hayas hecho en el desayuno, si no estableces plazos para la finalización de cada tarea, puede que todo se salga de control. Es por eso que es importante establecer límites de tiempo para cada ítem a completar a lo largo del día.

Cierra las pestañas innecesarias del navegador web

Mientras estás en la computadora y no estés en tu rato de descanso, cierra todas las pestañas del navegador que tengan que ver con las redes sociales, noticias, ocio y cualquier otra cosa que no tenga que ver con tu trabajo. Incluso cuando estés en tu rato de descanso, lo mejor es alejarte de la computadora y limitar el acceso a las redes sociales a lo mínimo posible.

Evita reuniones innecesarias

La tecnología ha mejorar las posibilidades para encontrarse con las personas de una forma no física. Si puedes evitar una reunión que te sacará una hora o más de tu día, hazlo. Utiliza los distintos recursos como videollamadas, correo electrónico o llamadas telefónicas para resolver de forma rápida las tareas del trabajo, y si tu posición laboral lo permite, delega funciones y concéntrate en aquellas que requiera de forma inevitable tu atención.